viernes, 14 de noviembre de 2008

TERAPIA OCUPACIONAL

¿Qué es la terapia ocupacional?

La Terapia ocupacional (T.O.) es definida por la Asociación Americana de Terapia Ocupacional en 1968 como "El arte y la ciencia de dirigir la respuesta del hombre a la actividad seleccionada para favorecer y mantener la salud, para prevenir la incapacidad, para valorar la conducta y para tratar o adiestrar a los pacientes con disfunciones físicas o psicosociales".

Recientemente, la Asociación Profesional Española de terapeutas ocupacionales calificaba a la T.O. como "la disciplina socio sanitaria que evalúa la capacidad de la persona para desempeñar las actividades de la vida cotidiana e interviene cuando dicha capacidad está en riesgo o dañada por cualquier causa. El terapeuta ocupacional utiliza la actividad con propósito y el entorno para ayudar a la persona a adquirir el conocimiento, las destrezas y actitudes necesarias para desarrollar las tareas cotidianas requeridas y conseguir el máximo de autonomía e integración".

¿En que campos actúa?


discapacidades Físicas y sensoriales
  • Drogodependencia.
  • Educación.
  • Geriatría.
  • Marginación social.
  • Pediatría.
  • Discapacidad intelectual.
  • Rehabilitación laboral.
  • Salud mental.
  • Trastornos neurológicos.
  • Trastornos postquirúrgicos.
  • Intervención comunitaria.
Patologias mas frecuentemente tratadas

La T.O. es incluida en el tratamiento de rehabilitación del accidente cerebrovascular y la hemiplejía; las enfermedades degenerativas del Sistema Nervioso Central; las lesiones cefálicas y el traumatismo craneoencefálico; la paralisis cerebral infantil; el retraso psicomotor y los trastornos del aprendizaje; las lesiones de la médula espinal; las amputaciones; las lesiones traumatológicas y quemaduras; los trastornos reumáticos; la ceguera; las afecciones psiquiátricas; el abuso de drogas, en personas con insuficiencia renal, cáncer sida, etc.

El terapeuta ocupacional

Los terapeutas ocupacionales son trabajadores de la salud que se emplean con personas que presentan una discapacidad, la tercera edad, recién nacidos, chicos en edad escolar y cualquiera que haya estado, de modo permanente o temporal, impedido en sus funciones físicas o mentales o que estas se vean en riesgo. El objetivo de la terapia ocupacional es ayudar al usuario a mejorar su independencia en las tareas de la vida diaria, y asistir y apoyar su desarrollo hacia una vida independiente, satisfecha y productiva.

Las intervenciones realizadas por terapeutas ocupacionales para conseguir mayor grado de independencia en los usuarios incluyen rehabilitación de déficit neuropsicológico ( memoria, atención y razonamiento complejo), función motora, función sensitiva (visión, tacto y percepción) y relaciones interpersonales. El medio del tratamiento implica generalmente el uso de las actividades útiles, que tienen cierto significado e importancia a la forma de vida de los clientes (éstos también se llaman las “ocupaciones” e incluyen los comportamientos rutinarios asociados a cuidado del trabajo, del ocio y de uno mismo).

Otro área de intervención importante es la manipulación del medio donde se desenvuelve el usuario para maximizar la capacidad de independencia (tal como las adaptaciones y actividades de accesibilidad para usuarios en silla de ruedas) o para producir los comportamientos deseados (por ejemplo, instalando señales en el medio donde se mueve el beneficiario para compensar la debilitación de la memoria).

Los terapeutas ocupacionales pueden trabajar en un hospital, en instalaciones de enfermería, en escuelas, en clínicas de pacientes con o sin internamiento, o trabajar en casa del usuario con tratamiento a domicilio. Algunos terapeutas ocupacionales también trabajan en la investigación para determinar nuevas técnicas, clasificando la eficacia de servicios ya existentes e investigando otras áreas en las cuales la terapia ocupacional pudiera ser beneficiosa. Además, hay algunos papeles no tradicionales tales como consultar con los legisladores y hacer la modificación casera de la accesibilidad y gravámenes ergonómicos de los ambientes del trabajo que están empezando a calar con fuerza en las comunidades terapéuticas actuales.





TITULACIÓN UNIVERSITARIA DE TERAPIA OCUPACIONAL

La Escuela Nacional de Terapia Ocupacional (ENTO) se desarrolla en el periodo 1961-1997 (primera etapa histórica), en el Dispensario Nacional de Rehabilitación sito en la calle Maudes, actualmente un Centro de Salud, dirigido por los traumatólogos y
pioneros de la Medicina Física & Rehabilitación, Dr. Cecilio González Sánchez y Dr.Heliodoro Ruíz García, este último primer director de la titulación y profesor de cinesiterapia. Doña Mercedes Abella, cubana de orígenes gallegos y canarios, fue la terapeuta ocupacional comisionada por la OMS para impartir la Terapia Ocupacional Aplicada (TO). Las prácticas se realizaban en la Escuela de Artes y Oficios en la calle de la Palma (Madrid), . La titulación de TO de la Escuela de Madrid, estaba adscrita a la cátedra de patología quirúrgica del Dr. Francisco Martín Lagos y su instauración fue posible gracias a la actuación del Dr. Manuel Oñorbe Garbayo, funcionario del instituto nacional de previsión y jefe de los servicios de rehabilitación sanitaria.

Posteriormente, esta escuela se ubicó en el hospital general de la beneficencia, actual
Hospital de La Princesa y, por último, en el Centro Nacional de Rehabilitación de la calle Francisco Silvela de Madrid. En la Orden Ministerial de 3 de junio de 1965 (BOE de 28 de enero de 1966) se establecen los reglamentos para los nuevos estudios de TO.

Un hito en el desarrollo de la TO (2ª etapa) fue la creación de la Diplomatura por el Real
Decreto 1420/1990, de 26 de octubre, en el que se definen las nuevas directrices generales
(BOE de 20 de noviembre). En la Orden Ministerial de Educación y Ciencias de 29 de
noviembre de 1995 (BOE 290/1995, de 5 de diciembre de 1995) se concreta la
homologación del título de terapeuta ocupacional de la ENTO con la Diplomatura de TO.

La tercera etapa histórica española de la TO comenzará el día, posiblemente del año 2007,
en que se promulgue el Real Decreto con el nuevo título de Grado de Terapia Ocupacional.
En las universidades españolas hay pocos profesores terapeutas ocupacionales como
funcionarios, algunos directivos universitarios terapeutas ocupacionales (Vicedecanato de
Valencia, Subdirección de Talavera, Secretaría Académica de La Coruña, entre otros). Se
han formado 720 diplomados de TO por curso en estos últimos cursos, de tal manera que la
población actual de terapeutas ocupacionales en España es de 4720 profesionales.
La TO se estudia en 18 centros universitarios, 14 públicos –algunos de ellos adscritos- y 4
privados. Los ámbitos de trabajo del terapeuta ocupacional son cinco: sanitario, educativo, de asesoramiento, docente y socio-sanitario, siendo numerosos los profesionales que trabajan a la vez en más de un ámbito (35%).

Un área de conocimiento en la universidad es sinónimo de un “conjunto homogéno de
saberes” y un “medio universitario de promción de las titulaciones y las profesiones”. La
LOU exige tres condiciones para crear un área: cuerpo doctrinal propio, tradición histórica
específica y presencia de sociedades nacionales e internacionales de prestigio. Aunque se
ha solicitado desde las instituciones adecuadas (organizaciones profesionales y universitarias), la TO no dispone en la universidad española de un área de conocimiento específica, a pesar de fundamentarse en una doctrina específica: la Ciencia Ocupacional, una tradición histórica bisecular que comienza en el siglo XIX con el tratamiento moral en instituciones psiquiátricas americanas, continúa muy ligado a la Medicina Física & Rehabilitación en el siglo XX, hasta el momento actual, y con múltiples sociedades nacionales e internacionales de prestigio: Asociación de profesinales españoles de Terapia Ocupacional (APETO), Asociaciones autonómicass: APGTO, APATO, APTOPA, APTOCA, APTOCYL, ACAMTO, APTOC, APTOE, AEXTO, APTOCAM, APTONA (NALATE), Colegio profesional de terapeutas ocupacionales de Aragón (COPTOA),
Baleares, Navarra y Extremadura y adelantados en Madrid y Galicia, las Asociaciones de
estudiantes de TO: AETOG, AATOC, AETOA, SALUD-OS, etc., Federación Mundial de
TO (WFOT), la Confederación Latinoamericana de TO (CLATO), la Red Europea de
Educación Superior de TO (ENOTHE) y el Comité Europeo de TO (COTEC). La WFOT
todavía no ha reconocido a la mayoría de las titulaciones universitarias de TO española ya
que exige un mínimo de 1000 horas de prácticas que no se cumplen en la actualidad. La
Conferencia Nacional de Directores de Escuelas Universitarias de TO (CNDEUTO),
liderada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, ha trabajado durante los cursos
2003-2004 y 2004-2005 realizando una propuesta a la Agencia Nacional de Evaluación de
la Calidad y la Acreditación (ANECA) y al Consejo de Coordinación Universitaria (CCU)
de un título de Grado de TO de 240 créditos ECTS (4 años). En el diseño del título de
Grado para el libro blanco de TO de la ANECA han participado la totalidad de los centros
universitarios de TO existentes entonces (14 centros). Según el documento sobre “La
Organización de las Enseñanzas Universitarias” del MEC está previsto que antes de que
finalice el 2006 se conozca la extensión en créditos del nuevo título de Grado de TO.
Parece ser que el gobierno español estaría a favor del modelo americano, aunque esta
aseveración y todas las realizadas en el documento del MEC, actualmente en debate, han de
tomarse con la debida cautela. Tal y como hemos mencionado, el Real Decreto que
aprobará la titulación definitiva de TO.

Nuevos desafíos en Terapia Ocupacional Comunitaria

El primer desafío que se presenta al abordar desde la Terapia Ocupacional un proyecto en la comunidad, es poder hacer diferencia, no solo en nombre de la multiplicidad de voces, sino en la invitación a vencer al llamado del pensamiento único.

Es urgente que circule y se tenga en cuenta el deseo de que todos nos podamos expresar con diferentes tonos y matices.

La premisa es ocupar espacios, para dar vida a una apropiación de todas las personas hacia instancias de mayor inclusión socio - comunitaria.

En los procesos terapéuticos en la comunidad, tenemos un segundo desafío, integrarnos en el proyecto, y allí no bajamos programas, ni tomamos muestras solo para categorizar a la población, sino que "nos capacitamos, nos organizamos, nos proponemos cambios".

Frente a las asimetrías el tercer desafío es sumar capacidades, desde las universidades, desde las organizaciones sociales en sus variadas visiones y horizontalmente desde la comunidad.

Planteados los desafíos, nos surgen algunas preguntas:

¿Cuál es la acción terapéutica que ayuda a transformar la realidad de una comunidad concreta?
¿Quiénes son los actores, más pertinentes, para gestar ocupaciones, que atraviesen la cotidianeidad, en un contexto específico y particular?

Y así re- pensamos nuestras prácticas profesionales y surgen algunas respuestas:

Hacemos gestiones de ocupación a través de equipos o comisiones de trabajo, para emprendimientos productivos, orientación y búsqueda de empleo, huertas familiares y educativas, espacios de interacción socio recreativos y otras instancias terapéuticas más.

La diferencia está planteada entre un abordaje dónde el otro es "objeto", recipiente de mis prácticas y otra perspectiva dónde el otro es "sujeto" y se trabaja en un contexto, en el que se consideran las influencias del medio y se interviene por dónde la comunidad transita habitualmente.

La construcción se logra, con herramientas creativas, desde las posibilidades, condiciones y estrategias, con los alcances y limites de la realidad.

La observación de los distintos sujetos colectivos, nos permiten participar desde las diferentes culturas y experiencias de vida.

Y desde nuestras prácticas, revisamos los marcos teóricos y
consideramos que no hay un solo Modelo de Ocuparse humanamente de la Población, con lo cual llamar " el modelo de la ocupación humana" deja afuera a muchos sujetos que desde su realidad, desde la profesión y la interdisciplina trabajamos por crear día a día nuevas alternativas de entender, sentir, pensar, proponer y construir cambios en las ocupaciones humanas.

El acento desde ésta perspectiva no está puesto en el modelo, sino en el sujeto humano y en el sujeto colectivo.

¿Quienes son los sujetos hacedores ocupados?

Todo varón o mujer, niño o joven, adulto o anciano, que es capaz de ir creando espacios de vida en distintos ámbitos de acuerdo a sus etapas de desarrollo individual y social.

Desde las experiencias cotidianas, frente a la historia personal y comunitaria, la revisión de los acontecimientos de vida, la imaginación y la creatividad, son los pilares que van dando sentido a las ocupaciones cotidianas.

Intelectuales, artistas, obreros, artesanos, todos convocados a soñar y alentar proyectos que se alejen de estructurados dogmas.

No es solo ayudar terapéuticamente a dar sentido a la vida, sino que tenemos que trabajar desde la profesión para poner a la vida con sentido, con dirección, con orientación, en clave de cambio, de dignidad, de participación, de derechos, de trabajo, de más humanidad.

Direccionar a la T. O. Comunitaria, como la tarea de quiénes podemos y debemos apoyar y fortalecer nuevos artesanos de la vida, capaces de dibujar o modelar nuevos sentidos, capaces de construir con otras herramientas tomando en cuenta estos dos aspectos referidos: Uno que da sentido a la vida personal y otro que transita hacia cambios en la vida de la comunidad.

Soñar lo inimaginable, implica que vale la pena vivir, buscar, procurar, realizar, pintar, cocinar, recrear la esperanza.

¿Cómo, con qué, de qué manera?

El riesgo es pedir o hacer la receta.

Tenemos la necesidad, tenemos la oportunidad, podemos aprender del otro, con el otro…y para esto podemos ir más allá de estructuras o espacios cerrados y favorecer que surjan nuevas multiplicidades y diferencias para volver a ver que en los saberes personales, las organizaciones sociales y las dinámicas que nos incluyen se posicionan las nuevas utopías.

PLAN BOLONIA

INTRODUCCIÓN
En los años 70 los sistemas universitarios europeos actuaban aislados. Sin embargo, en los
años 80 se comienzan a instaurar los programas de movilidad europeos (ERASMUS), tanto
de alumnado como de profesorado, que suponen un primer empuje en la dimensión cultural
y universitaria europea. El reconocimiento académico y profesional se desarrolla en los
años 90 en el marco de un febril proceso legislativo. El lustro 2004-2010 establece el
período en el que se pretende desarrollar la convergencia europea de las titulaciones
universitarias españolas. Esta actuación tiene su origen en la Declaración de la Sorbona de
25 de mayo de 1998 en la que se analiza la dimensión cultural europea para el siglo XXI.
Este desarrollo se realizará desde la normativa expresada en la Declaración de Bolonia de
1999 y en un marco aún más amplío: el espacio UEALC (Unión Europea, América Latina y
Caribe)1,2. La normativa europea se fundamenta y tiene como objetivo principal crear un
sistema universitario unificado de calidad que compita con el modelo americano (USA). El
“modelo europeo” tiende a estructurar los títulos universitarios en torno a 180 créditos
ECTS (3 años). Sin embargo, el “modelo americano” lo hace en 240 créditos ECTS (4
años). El Gobierno español apuesta por los 240 créditos ECTS en el documento sobre “La
Organización de las Enseñanzas Universitarias en España” del Ministerio de Educación y
Ciencia (Septiembre 2006).


DECLARACIÓN DE BOLONIA

1.- GRADO RD 55/2005 Y POSGRADO RD 56/2005.
El título de Grado tiene una duración de tres (180 ECTS) o cuatro años (240 ECTS),
capacita para el ejercicio profesional y es el equivalente a una licenciatura.


El Posgrado se compone de dos estructuras: Máster y Doctorado. El segundo ciclo o máster
tiene una duración de 1 ó 2 años, con carácter interuniversitario e interdisciplinar y con
varios posibles abordajes de contenidos: académico, profesional, investigador o mixto3. El
tercer ciclo o doctorado se fundamenta en líneas de investigación relacionadas con el grado
y con el master3. El acceso al Doctorado se puede hacer con un mínimo de 300 créditos
ECTS, aunque la vía natural es desde el Grado y/o el Master4,5. La implantación de la
normativa del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) supone la desaparición del
Pregrado y, por lo tanto, la transformación de las Diplomaturas en Grados. Parece ser que
los títulos actuales no se verán modificados en su vigencia con las características clásicas,
aunque esto quizá pueda suponer problemáticas de atribuciones en el futuro. En líneas
generales se está favoreciendo el acceso al Posgrado. A día de hoy, el Diplomado de TO
necesita 120 créditos ECTS (máster) para acceder al Doctorado.


2.- CRÉDITOS ECTS

El crédito LRU, crédito clásico, es equivalente a 10 horas de clases teóricas o de clases
prácticas, impartidas por el profesor y con la asistencia del alumno, y desaparecerá con esta
reforma. En su lugar, el crédito ECTS “European Credit Transfer System” es una unidad
de medida europea que traduce la cantidad de trabajo del estudiante para cumplir los
objetivos del programa de estudios, el cual equivale a 25-30 horas de volumen de trabajo
del alumno (student workload): clases teóricas, clases prácticas, tutorías obligatorias,
trabajos tutelados, estudio personal del alumno en casa, trabajo en la biblioteca, etc. Se
desarrollarán 60 ECTS/Curso, o bien 30 ECST/Semestre o 20 ECTS/Trimestre, para un
total de 40 semanas=1600 horas por curso. Los créditos ECTS no informan sobre los
contenidos, el funcionamiento de los programas, el nivel al que se completa el trabajo o la
calidad del trabajo del estudiante. Sin embargo, su empleo como unidad de medida europeo
está dirigido a sustituir el sistema de enseñanza unidireccional para instaurar un sistema de
aprendizaje.


3.- SUPLEMENTO DEL TÍTULO

El Suplemento al Título es un modelo de información uniformado que utiliza como unidad
el crédito ECTS. Se desarrolla como un currículo académico personalizado que acompaña
al título obtenido y en el que consta el contexto nacional, los estudios cursados, los
objetivos competenciales conseguidos, etc. En una primera fase, acompaña al título
universitario y se debería expedir a petición del interesado desde el curso 2003-2004. Una
vez se establezcan los sistemas universitarios de gestión adecuados se procederá a su
instauración definitiva. El Suplemento al título favorece la movilidad europea del
alumnado, el profesorado, los investigadores, el personal técnico-administrativo y los
diversos profesionales, con un sistema que garantiza la calidad en criterios y metodologías
comparables entre los diversos países del Espacio Europeo de Educación Superior EEES.
La aplicación de esta normativa en España supone una modificación de las calificaciones
actuales y el calendario escolar.

En el nuevo sistema de evaluación se integra el sistema de calificación numérica habitual:
Sobresaliente (9 a 10), Notable (7 a 8,9), Aprobado (5 a 6,9), Suspenso (0 a 4,9) y una
mención especial para un máximo del 5% del alumnado (matrícula de honor), junto con la
traducción cualitativa de las calificaciones en una distribución que sigue una curva de
Gauss: Grado A (10 %), Grado B (25%), Grado C (30%), Grado E (25%), Grado F (10%) y
Grados Fx y F (Suspensos). Ya se está aplicando la doble calificación cualitativocuantitativa,
aunque no en estos parámetros.


El calendario escolar comenzaría en Septiembre, con un desarrollo del primer cuatrimestre
hasta Diciembre, mes en el que se celebrarían los exámenes de “Febrero”. El segundo
cuatrimeste se extendería desde enero a abril, para en Mayo celebrar los exámenes de Julio
y en Julio los de Septiembre. El mes de Agosto sería no lectivo para toda la comunidad
académica.

jueves, 6 de noviembre de 2008

TERAPIA OCUPACIONAL EN PSICOGERIATRÍA




V Congreso Virtual de Psiquiatria.com


AUTORES: Corregidor Sánchez, A.I*.; Moralejo González, C*; Ávila Tato, MR.**
* Terapeuta Ocupacional. Hospital Virgen de la Poveda Villa del Prado Comunidad de Madrid.
** Médico Especialista en Geriatría. Hospital Virgen de la Poveda. Villa del Prado Comunidad de Madrid.
Mail de contacto: ana_corregidor@yahoo.es

Palabras claves: Terapia Ocupacional, Actividad, Demencia
Key words: Occupational Therapy, activity, Dementia

Resumen

¿Cuál es su fecha de nacimiento? ¿Dónde estuvo de vacaciones el año pasado? ¿Podría describir que ropa llevaba ayer? Aparentemente entender y responder a estas preguntas es fácil. Sin embargo, para el 5-10% de la población mayor de 65 años, supone una ardua e incómoda tarea, la demencia les impide de forma gradual percibir, comprender y manejar el entorno que les rodea. La demencia, en todas sus variantes, provoca la alteración de las capacidades cognitivas, conductuales y emocionales, repercutiendo progresivamente en el grado de autonomía funcional conduciendo a la dependencia más absoluta. Esto hace que se convierta en el proceso de mayor repercusión en el ámbito asistencial psicogeriatrico junto con otros trastornos como la depresión o la ansiedad generalizada.


Los trastornos psicogeriátricos tanto por su prevalencia como por la magnitud de sus síntomas requieren adoptar medidas terapéuticas adecuadas. Desde Terapia Ocupacional se emplea la ocupación/ actividad significativa como método terapéutico para abordar estos trastornos. La intervención se inicia con la evaluación exhaustiva de la situación cognitivo-afectiva, niveles de independencia-dependencia funcional(AVD), intereses, habilidades y destrezas ocupacionales, entorno físico-social y los objetivos / expectativas del paciente para detectar las funciones deficitarias y las no afectadas. Prosigue con la planificación de actividades que incluyan en su desempeño las capacidades necesarias para alcanzar los objetivos pactados con el paciente/familia. Programas que incluyen la adecuación ambiental y estructuración del entorno, orientación a la realidad, psicomotricidad, entrenamiento funcional, facilitación cognitiva y psicoestimulación integral son ampliamente utilizados en el desempeño profesional del terapeuta ocupacional en el campo de la psicogeriatria. Estos y otros métodos serán abordados en esta ponencia.


Introducción

Confusión, ánimo triste, pérdidas de memoria, agitación, astenia, desorientación, delirios, incomprensión, ausencia de identidad personal, son síntomas cada vez más habituales entre los ancianos con demencia que ingresan en nuestros hospitales, residencias o centros de día. Estas alteraciones les impiden progresivamente continuar con su ritmo de actividad normal. Desde la psicogeriatria, disciplina nacida de la evidente necesidad de abordar estos trastornos de una forma más específica, diversos son los profesionales que aúnan esfuerzos y conocimientos para aumentar la calidad de vida de estos pacientes y sus familias. Entre estos profesionales también se encuentra el terapeuta ocupacional, que desde su campo de acción: la ocupación, contribuye a mejorar/adaptar el desempeño del paciente en el medio que le rodea.

A través de "lo que hacemos", del conjunto de ocupaciones/actividades que una persona decide realizar a lo largo de su vida (trabajo profesional, rutinas diarias como el aseo, vestido, alimentación, actividades de ocio: ir la cine, al teatro, al club, practicar deportes...) conseguimos adaptarnos progresivamente y dominar el entorno en el que estamos inmersos. De esta forma damos respuesta a nuestras necesidades vitales y además expresamos nuestros intereses, valores y creencias, conformando nuestra identidad personal/social.

La implicación del ser humano en actividades productivas, de la vida diaria y lúdicas de una forma equilibrada contribuye al desarrollo y mantenimiento de sus estructuras físicas, psicológicas, afectivas y sociales y viceversa ( por ejemplo al participar en las actividades de un hogar de pensionistas, el anciano pone en marcha las capacidades motoras para llegar, la interacción comunicativa social con el resto de usuarios, las capacidad volitiva para elegir la actividad en la que desea participar y las capacidades cognitivas necesarias para realizarlas, obteniendo con ello satisfacciones personales).

En el caso de los ancianos que padecen demencia, depresión, ansiedad generalizada, las alteración de estructuras cognitivas (memoria, atención, planificación, orientación, comunicación, motivación) y afectivas acaban influyendo en el resto de estructuras y dificultando la realización de la mayoría de las ocupaciones que venían desempeñando durante toda su vida. Comienza entonces esa disfunción ocupacional que les impide adaptarse, responder a las demandas del día a día, ser independientes.

Desde este punto de vista, la ocupación puede ser utilizada terapéuticamente para enlentecer el deterioro y conservar y/o recuperar aquellas capacidades, habilidades y destrezas afectadas que frenan la independencia ocupacional.

La intervención desde terapia ocupacional se basará en una continua modificación y adaptación de las actividades de la vida diaria y de los entornos físicos y sociales en los que se desempeñan estas tareas.

Este proceso de intervención comienza con una rigurosa valoración que recoge la historia ocupacional del paciente, los niveles funcionales, cognitivo, sociales, afectivos previos y actuales y los factores ambientales que le rodean. Con los datos que la valoración nos revela será el momento de comenzar el plan de tratamiento y posteriormente reevaluar los resultados.

VALORACIÓN DE T.O. EN LA DEMENCIA

Tradicionalmente, la valoración de la demencia se ha analizado desde el punto de vista cognitivo (capacidades mentales o neuropsicológicas), pero esta aproximación es incompleta, ya que el trastorno mental tiene un impacto directo o indirecto sobre las capacidades para vivir en el día a día. Un nivel de funcionamiento normal adaptativo es fruto del equilibrio entre áreas, componentes y contextos ocupacionales.

Las áreas ocupacionales son los distintos tipos de ocupaciones: autocuidados, productivas (instrumentales y laborales) y actividades de ocio y tiempo libre.

Los componentes ocupacionales son las capacidades necesarias para realizar una ocupación: sensoriales, perceptivas, motoras, neuromusculares, cognitivas y psicosociales.

Los contextos ocupacionales son los distintos ambientes en los que tiene lugar la ocupación (domicilio, residencia, club, etc.).

Desde el enfoque ocupacional, la valoración del paciente con demencia ha de centrarse en detectar las áreas ocupacionales conservadas, las deficitarias y la capacidad del paciente para suplir estos déficit y adaptarse al entorno.

Se trata de establecer la conexión entre la alteración de los componentes ocupacionales y el deterioro en la ejecución de las actividades cotidianas que el anciano venía realizando para el desempeño de sus roles y hábitos.

En definitiva, lo que el terapeuta ocupacional valora es como incide el declive cognitivo en el día a día del paciente, como reaccionan éste (síntomas conductuales y psicológicos de la demencia) y su familia ante las disfunciones que se presentan y el carácter facilitador o no del entorno.

Con el inicio de la demencia, el paciente comienza a abandonar las actividades avanzadas de la vida diaria (le resulta difícil jugar a las cartas, retener los tantos marcados en un deporte, seleccionar un libro entre varios títulos, aprovechar clases de pintura, teatro, etc.).

Progresivamente, son las actividades instrumentales las que se ven afectadas (no recuerda números de teléfonos, compra cosas innecesarias olvidando las imprescindibles, limpia la misma habitación varias veces, se confunde de autobús, etc.).

Es en la fase moderada o grave cuando presenta grandes dificultades para las actividades básicas de la vida diaria.

El proceso de valoración ha de ser continuo ajustándose a los estadios de la enfermedad, esto supone ajustar las herramientas de valoración a cada fase para no provocar sentimientos de frustración, cansancio o rechazo en el paciente.

El principal método de valoración en terapia ocupacional es la observación directa de la realización de las actividades a evaluar, tanto en el medio natural como el en medio artificial (hospitalario). Los instrumentos de valoración específicos de terapia ocupacional se basan en la observación de cómo el paciente inicia, mantiene y completa la tarea.
Esta información determinará si una actividad puede mantenerse realizando igual, si necesita ser modificada, simplificada o precisa la intervención del familiar/cuidador principal.

Generalmente las escalas de medida están directamente relacionadas con el modelo de intervención, pues los datos obtenidos son utilizados para las estrategias de tratamiento que aportan los modelos, aunque también pueden ser utilizadas indistintamente de aplicar estas estrategias.

Allen, ha desarrollado un modelo cognitivo de valoración-intervención del funcionamiento en la vida diaria. Aunque en un principio este modelo se diseño para personas con enfermedad mental, hoy se ha extendido a más patologías que producen alteración de las funciones cognitivas. Las posibilidades de valoración estandarizadas que ofrece el modelo son dos. El Inventario de Tareas Rutinarias (RTI, Routine Task Inventory, Allen, 1995), mide la ejecución de tareas rutinarias (básicas e instrumentales) como el vestido, baño, la alimentación o el manejo del dinero graduándolas en función del nivel de discapacidad cognitiva.

El Test de Ejecución Cognitiva (CPT) es utilizado en las primeras fases de la enfermedad. Proporciona una batería de niveles de ejecución de seis tareas: vestirse, hacer una tostada, manejar el teléfono, manejo de la ropa: lavado, compras y viaje. Organiza la evaluación en relación de la ayuda que hay que prestar para completar la actividad, el examinador modifica las demandas en función de la respuesta del paciente.

Los déficit observados en este test pueden predecir el declive de las capacidades funcionales para la mayoría de las AVD. A partir de estos resultados puede establecerse cual es el nivel cognitivo en el que se encuentra el paciente. Hay 7 niveles cognitivos (ACL; desde el 0, estado de coma, hasta 6 compuesto por acciones planeadas).

Además de estos test de valoración que vinculan el desempeño de la tarea con el nivel cognitivo, existen otras escalas que miden el continuo independencia -dependencia en el desempeño de las AVD.

El Índice de Barthel Modificado, ampliamente utilizado en geriatría, nos proporciona el nivel ejecución e independencia en diez actividades básicas de la vida diaria (baño, aseo, vestido, retrete, deambulación, transferencias, escaleras, continencia urinaria, continencia fecal y alimentación) aunque no establece ninguna relación con el nivel cognitivo.

El RDRS (Rapid Disability Rating Scale, Linn&Linn, 1982) es una escala rápida de evaluación que considera actividades básicas, instrumentales, situación sensorial y afectiva. La Medida Global de Capacidad Funcional (Global Measure of Functional Capacity, Fitty JE y Kovar MG, 1987) es un cuestionario descriptivo formado por seis preguntas para cada una de las nueve actividades de la vida diaria. El Test Cm98 de ABVD y AIVD (López Mongil R, 1998), es una escala con 16+2 items que se diseñó para evaluar la capacidad funcional en las residencias de ancianos, prever la cantidad de cuidados requeridos y detectar precozmente el deterioro cognitivo.

La valoración de terapia ocupacional se completa con los datos que se obtienen de la revisión de la historia clínica, la historia ocupacional, la situación social y más específicamente los componentes neuropsicológicos.

Para la valoración de estos componentes existen pruebas estandarizadas más o menos complejas. Entre las más rápidas de aplicar y por ello más utilizadas, destacan el Test de Pfeiffer (SPMSQ), el Mini Examen Cognoscitivo (MEC; Mental Status Examination-MMSE) de Folstein y el Test Cognitivo del Reloj (CDT; Clock Drawimg Test) de Goodglass H. Autores como Peña Casanova, Golden ChJ o Wilson, han diseñado baterías de evaluación neuropsicológicas extensas que proporcionan gran información acerca del estado cognitivo y de las que el Terapeuta Ocupacional se sirve para profundizar en el nivel de este componente ocupacional; son respectivamente, el Test Barcelona, Batería Neuropsicológica Luria-Nebraska y Test Conductual de Memoria Rivermead.
El GDS (Reisberg, 1982) es la escala global que se utiliza normalmente para definir la situación y el estadio en el que se encuentra el paciente. Se divide en seis niveles del 1 al 6 siendo este número el que corresponde al deterioro más grave.

La entrevista con los familiares/cuidadores principales supone otra parte importante de la valoración. Además de proporcionarnos información sobre la historia ocupacional nos revelarán datos acerca del desempeño actual y previo de las actividades y la velocidad del deterioro.
El entorno social del paciente es la mejor fuente de información para describir también el acontecer de los Síntomas Psicológicos y Conductuales de la Demencia (SPCD) que tanto alteran e impiden la intervención. El manejo de estos síntomas puede convertirse en un momento dado en el punto central del tratamiento. De esta forma la valoración social coteja y unifica la información obtenida en las demás evaluaciones.

INTERVENCIÓN DE TERAPIA OCUPACIONAL EN LA DEMENCIA

El propósito de una intervención integral, en la que participan los diversos profesionales relacionados con la salud, es el de mejorar la calidad de vida del paciente y de la familia.

Desde Terapia Ocupacional se contribuye a este objetivo intentando maximizar la funcionalidad del paciente y minimizar el esfuerzo del cuidador en cada uno de los estadios de la enfermedad.
El eje central del abordaje ocupacional es el de ofrecer al paciente y a la familia técnicas de adaptación-compensación a través de la simplificación de tareas y la modificación del entorno según el grado de deterioro.

Es fundamental apoyar el nivel de ocupación del paciente de acuerdo con los problemas que aparecen en cada fase. Mantener el funcionamiento ocupacional es la mejor arma contra al inactividad, sedentarismo, sentimientos de inutilidad, aparición de conductas problemáticas (vagabundeo, gritos, delirios...) desesperanza y depresión. Continuar realizando actividades en la medida que sea posible mantener la seguridad, contribuye a la orientación, establecimiento de rutinas, disminución de conductas disruptivas, fomentar el sentimiento de utilidad y conservar la identidad personal.

La intervención se dirigirá a mantener en lo posible las diferentes áreas ocupacionales mediante diversas técnicas que se adaptarán a la evolución de la enfermedad. Estas técnicas, descritas ampliamente en la literatura, se complementan entre sí y son utilizadas por el Terapeuta Ocupacional para abordar los déficit funcionales y hacer terapéutica la ocupación/actividad empleada. A continuación se exponen las más utilizadas.

Rehabilitación Cognitiva de Allen

Frecuentemente utilizado por Terapeutas Ocupacionales, este modelo de intervención desarrollado por CK Allen, se basa en la división de las capacidades cognitivas en 6 niveles clasificados en una escala ordinal del 0 al 6: coma, acciones automáticas, acciones posturales, acciones manuales, acciones dirigidas a un objetivo, acciones exploratorias y acciones planeadas.

Estos niveles se subdividen al mismo tiempo en cinco subniveles a excepción del nivel cero y seis.

La teoría de la discapacidad cognitiva está relacionada con la dificultad para realizar actividades cuando el aprendizaje esta limitado. Esta limitación se debe a la dificultad para procesar la información necesaria para desarrollar la tarea. Los niveles cognitivos miden la capacidad para aprender o adaptarse a una discapacidad. La valoración se realiza con los cuestionarios mencionados anteriormente.

Según este modelo se puede predecir la realización por el sujeto de los subcomponentes físico y cognitivo de las distintas tareas de la vida diaria. Las intervenciones a cada nivel proporcionan apoyo y estimulación ambiental para mejorar las capacidades funcionales, aminorar la confusión y ofrecer a la persona mantener un nivel de competencia a pesar del deterioro. Lo fundamental es que la tarea a realizar se corresponda con el nivel cognitivo en el que se encuentra el paciente. El terapeuta adapta las demandas de la actividad a la forma que tiene el paciente de realizarla.

El objetivo es adecuar las demandas de la tarea a las posibilidades del paciente, teniendo presente la necesidad de aumentarlas o rebajarlas.

El modelo fomenta el trabajo no solo con el paciente sino con el cuidador, entrenándole a emplear técnicas para que las utilice en todas las situaciones de la vida diaria para satisfacer las necesidades del paciente.

Adaptación cognitiva y funcional del entorno humano: Técnicas de Comunicación

La demencia provoca deficiencias cognitivas que limitan las posibilidades de comunicación, tanto en la comprensión como en la expresión. El lenguaje se empobrece al mismo tiempo que se disminuye la capacidad de comprensión. Esta dificultad comunicativa unida a la desorientación provoca constantes estados de ansiedad, aparición de los síntomas psicológicos y conductuales y tendencia al retraimiento y al aislamiento. Desarrollar formas de interacción positivas puede ayudar a prevenir/compensar estos problemas.

Adaptación del contenido de la comunicación

La comprensión de los mensajes emitidos mejorará si se reduce la carga de memoria de trabajo y de procesamiento de la información.

Para ello se han de tener en cuenta las siguientes indicaciones:

- utilizar frases cortas
- repetir las informaciones
- mantenerse en el tema que provoca la conversación sin cambiar a otro tema no relacionado.
- concentrar la información importante en los comienzos de las frases
- eliminar el uso de pronombres y sustituirlos por los nombres de las personas.
- formular preguntas cerradas para facilitar la elección (por ejemplo, en lugar de preguntar "que quiere para comer", simplificar la elección preguntando "quiere carne o pescado").
- acompañar la comunicación verbal con la no verbal: gestos, imágenes, etc.
- situarse cara a cara con el paciente, evitando las interacciones de lado o por la espalda.

Terapia de Validación

Desarrollada por Naomi Fiel, es una técnica que se basa en mantener una actitud de respeto y empatia con los pacientes. El abordaje de esta técnica supone aceptar y validar los sentimientos del paciente con demencia, reconocer sus pérdidas y las necesidades humanas que se deducen de sus conductas. No se intenta reconducir las concepciones irreales o erróneas del paciente había otras más reales. La autora insiste en la necesidad de estar alerta a las pistas verbales que el anciano emite para devolverle los sentimientos de una forma digna y sin emitir juicios. De esta forma, el cuidador nunca debe discutir o enfrentarse al paciente, ni intentar que el paciente se de cuenta de que su conducta es anómala. Discrepando con la terapia de orientación a la realidad, no se presiona al paciente para vivir en el presente, se intenta que reasuman su vida desde el pasado. Para obtener buenos resultados en la aplicación de está técnica es imprescindible que todos los miembros del equipo adopten esta actitud.
La práctica diaria avala su eficacia ante la aparición de síntomas psicológicos y conductuales como ansiedad, agitación, desorientación extrema y alucinaciones.

Adaptación Funcional y Cognitiva del Entorno Físico

El objetivo que se persigue con esta intervención es el de reducir las demandas cognitivas y funcionales del entorno que rodea al paciente.

El terapeuta ocupacional obtiene de la valoración del domicilio la información necesaria para conocer la influencia facilitadora o inhibidora del desempeño habitual del paciente. Se pretende maximizar el dominio del paciente sobre este medio, disminuyendo las exigencias se consigue fortalecer las capacidades que conserva el sujeto.

Con estas modificaciones se aumenta la seguridad, disminuye la ansiedad y se compensan así los déficit del paciente.

Un entorno adaptado (denominado también protésico) es aquel que está diseñado para minimizar las dificultades de ejecución del paciente. Previene los riesgos que pueden acontecer e intenta poner solución. Se adapta al nivel cognitivo-funcional del paciente para que este se desenvuelva lo mejor posible.

Las modificaciones que se incluyen, son entre otras: instalación de pasamanos a 90 cm. del suelo en pasillos, habitaciones y baños para prevenir caídas, mantener buena iluminación en todo momento, situar el retrete cerca de la habitación y el salón-estar, fijar los muebles y suprimir los que sean innecesarios, evitar ruidos estridentes, utilizar colores suaves para la decoración, prevenir riesgos en la cocina con agua, fuego y productos peligrosos, dificultar el acceso a terrazas, ventanas, escaleras, ocultar aparatos eléctricos y objetos cortantes.,etc.

La adaptación cognitiva del entorno se basa en la reducción de los "descubrimientos" diarios que el paciente tenga que realizar (dónde esta el baño, si es la hora de comer, cuál es su habitación...). Es importante fomentar las rutinas y mantener el lugar y el horario. Puede resultar útil acompañar estas rutinas con música relajante que diferencia cada actividad. Deben suprimirse todas las puertas innecesarias para que el paciente pueda ver lo que hay, las puertas que sean necesarias pueden portar un dibujo/foto de lo que encierran.
Además pueden distinguirse las estancias mediante el color de las paredes y el suelo. También se aplica al entorno la orientación 24 horas que se describe a continuación.

Orientación a la Realidad

Es un método de intervención muy utilizado para reducir la confusión y las alteraciones de la orientación y la memoria a través de la estimulación temporal, espacial y personal. Se pretende que con la información proporcionada el paciente reaprenda datos sobre sí mismo y sobre el entorno que le rodea. Se combaten con ello los problemas de confusión y desorientación.

La orientación a la realidad es una forma de ayudar a superar los problemas de memoria a corto y medio plazo y de estimular los componentes cognitivos. Para su aplicación deben quedar capacidades residuales que apoyen la intervención. Se basa en la idea de que la repetición de la información de carácter básico puede disminuir la orientación a la vez que reforzar el aprendizaje.

Se componen de los versiones: orientación a la realidad 24 horas y sesiones de orientación a la realidad. La primera es más básica, consiste en un proceso continuado de realización de actividades a lo largo de todo el día, de tal forma que al paciente se le suministra constante información que le ayuda a orientarse (día de la semana, lugar en el que se encuentra y actividad). Cada vez que un profesional/cuidador interactúe con el le recordará la misma información. Para ello es necesario establecer un programa de actividades que facilite este trabajo y consiga disminuir las ocasiones de desorientación y confusión.

El entorno también ha de modificarse para ofrecer continuas indicaciones orientativas: grandes relojes, calendarios visibles, carteles con las actividades a realizar, letreros en las puertas, fotos/letreros con nombres en las mesas para comer, etc.

Las sesiones de orientación a la realidad forman la parte más formal o intensiva de la técnica. Consisten en sesiones grupales de treinta o cuarenta y cinco minutos donde se trabajan distintos aspectos de la orientación y se fomenta el contacto entre los participantes. Se diferencian tres niveles: nivel básico en el que se tratan y repiten las informaciones actuales, nivel estándar en el que se repasa el nivel básico y se tratan temas actuales y del pasado, y nivel avanzado en el que se establecen temas de discusión sobre acontecimientos actuales.

Para conseguir mejores resultados deben aplicarse las técnicas que facilitan la comunicación y cuidar la comunicación no verbal. Es también importante no reaccionar de forma negativa cuando la respuesta por parte del paciente no sea la correcta.

Para obtener buenos resultados y optimizar el esfuerzo profesional es necesario seleccionar cuidadosamente los pacientes que participarán en las sesiones, se ha de valorar el grado de deterioro del paciente y el nivel de desubicación antes de decidir si tiene interés insistirle en los referentes temporales y espaciales.

Si esta técnica se va a aplicar en el domicilio será preciso valorar previamente la disposición y el nivel de conocimientos del familiar/cuidador.

Reminiscencia y Revisión de Vida

La reminiscencia es una técnica que se sirve de la comunicación y la socialización para abordar esa parte de la memoria que se encuentra intacta en las fases leves-moderadas de la enfermedad. Aunque se ha cuestionado su utilidad y sus bases teóricas es una de las actividades más frecuentemente incluida en los programas de intervención.

Fomenta la reactivación del pasado personal y ayuda a mantener la identidad personal a través del recuerdo de hechos generales o particulares de la vida del paciente. En estas sesiones grupales se evita formular juicios sobre estos recuerdos. No se pretende que los recuerdos verbalizados sean correctos, sino que se hagan presentes y que vayan acompañados de emociones positivas. En definitiva se busca que esos recuerdos constituyan el puente entre el pasado y el presente. Su aplicación genera en el paciente satisfacción por poder recordar, -capacidad habitualmente anulada en estos pacientes-, mejora con ello la autoestima, favorece la comunicación y la socialización y crea un sentido de continuidad e identidad.

En la revisión de vida la intervención se centra en facilitarle individualmente al paciente la vía para recordar y evaluar acontecimientos de su pasado. El objetivo es la autoaceptación de la situación actual a través del análisis de la situación pasada.

Terapia de Estimulación Sensorial

El entrenamiento sensorial tiene como objetivo la estimulación de los receptores sensoriales para incrementar la función de éstos y conseguir así una mayor respuesta del paciente ante los estímulos y un mejor conocimiento del medio y de si mismo.

Las actividades de autocuidado son la oportunidad que el Terapeuta Ocupacional aprovecha para favorecer el contacto y el reconocimiento del paciente con su propio cuerpo. Se estimulan los receptores táctiles y visuales, a través del contacto con su cuerpo y con los utensilios que maneja. La discriminación entre estos y otros objetos contribuyen a que el paciente perciba el entorno como menos amenazante y más manejable. El momento de la comida es propicio para estimular el olfato y el gusto.

También se organizan sesiones específicas en las que se estimulan y entrenan estos receptores. Se aprovechan también para enlazar y evocar mnesicamente los conceptos que se utilizan para la estimulación. Esta técnica no suele aplicarse de forma aislada sino en conjunto con otras de las aquí descritas.

Psicomotricidad

En el anciano en general y en el anciano con demencia en particular, suele ser frecuente la fragilidad física. Es este un estado de reducción de las reservas fisiológicas que se relaciona con una susceptibilidad mayor a la discapacidad. La reducción significativa de la fuerza muscular y la inactividad son dos factores importantes que favorecen esta situación.

La psicomotricdad es el conjunto de herramientas corporales que incluyen el tono muscular, el ritmo, el equilibrio, el movimiento, la respiración y el gesto destinadas a incrementar el conocimiento del cuerpo en el espacio que le rodea. La aplicación de esta técnica en actividades de tratamiento se basa en la creencia de que la integración de estos componentes facilita la expresión y comunicación del lenguaje corporal, mejora el conocimiento y la identidad personal y favorece la relación con el espacio.

La aplicación de técnicas de psicomotricidad en actividades dirigidas a pacientes con demencia pretende por un lado contrarrestar este déficit de actividad física a través del movimiento en el espacio y por el otro hacer que el anciano reconozca su espacio y se relacione amigablemente con él. Con la actividad física puede romperse ese circulo, que tanto caracteriza al paciente con demencia, compuesto por la desubicación-confusión-empeoramiento.

Esta técnica suele aplicarse en sesiones grupales y en espacios conocidos por el paciente. Incluye actividades de expresión corporal, deporte o música.



Estimulación y Entrenamiento Cognitivo

Este método se basa en la creencia de que las capacidades neuropsicológicas, al igual que las motoras, responden positivamente al ejercicio constante incrementándose su función. El objetivo de esta técnica no solo es estimular y mantener las capacidades mentales sino obtener un mejor rendimiento cognitivo y pro ende una mayor autonomía. La estimulación cognitiva es distinta al entrenamiento cognitivo, mientras la primera se dirige a "animar a la acción" el entrenamiento cognitivo, se fundamenta en un análisis detallado de las capacidades mentales a fin de establecer estrategias de intervención más metodológica y más implicación por parte del paciente. El entrenamiento cognitivo pretende desarrollar capacidades que están en la base de los procesos cognitivos (atención, capacidad sensorial, concentración) y los propios procesos cognitivos, combinando técnicas clásicas de rehabilitación, entrenamiento, aprendizaje y actividades pedagógicas y psicoterapéuticas. La sesiones se estructuran con actividades que incluyan la estimulación y el entrenamiento de las áreas cognitivas afectadas en la enfermedad:


MEMORIA: memoria de trabajo, episódica y semántica
ORIENTACIÓN: temporal, espacial y personal
CAPACIDAD VISUOESPACIAL: atención y concentración, gnosias
LENGUAJE ORAL: evocación de vocablos, sintaxis, comprensión
LENGUAJE ESCRITO: lectura, escritura
PRAXIAS: COMUNICATIVAS, CONSTRUCTIVAS E IDEOMOTORAS
CAPACIDADES EJECUTIVAS: conceptuales, de planificación de juicio y de autoreconocimiento.


Estas actividades, como todas las que conforman la intervención, se gradúan en función de las funciones afectadas y del nivel cognitivo. Existen pocos estudios realizados que demuestren la eficacia de esta técnica en personas con demencia, aunque si se ha visto demostrada en pacientes con deterioro cognitivo sin demencia.

DELFINOTERAPIA

¿QUE ES?



Suele consistir en un número determinado de sesiones, de entre 15 y 30 min, en las que trabajan conjuntamente el delfín, el terapeuta y el paciente, y que suelen grabarse en video para poder seguir el progreso de éste.
Es importante resaltar que esta técnica no cura, pero al igual que las terapias asistidas con animales de compañia, mejora el estado anímico y psíquico del paciente, proporcionando:

  1. Más seguridad en uno mismo, y autocontrol en sus acciones
  2. Mejora del autocontrol mental
  3. Interés por relacionarse con el entorno
  4. Mejora del tono muscular (por la natación)
Ya los griegos, al lado de su legendario lema Conócete a ti mismo - grabado a la entrada de Delfos- colocaron un delfín, animal que recibió una protección equiparable a la otorgada a los dioses, al punto de que llegaron a castigar con la muerte a quien osara matar a uno de tales cetáceos. Hay que decir también, que retrotrayéndonos más aún en el tiempo, los aborígenes de Australia conservan leyendas de tiempos remotos en las que cuentan que los pueblos primitivos se dirigían a las playas para comunicarse con los delfines, con los que mantenían una estrecha relación espiritual. De este modo, los delfines llamados con el nombre genérico de Dreamtime (tiempo de sueños), fueron incluidos en la vida física y espiritual de los primeros pobladores de Australia, y las playas donde se solían celebrar los encuentros eran consideradas como lugares sagrados sobre cuyo emplazamiento se guardaba un celosos secreto que solo era transmitido oralmente por los jefes espirituales de las tribus de generación en generación. Con el correr del tiempo, sin embargo, aquéllas prácticas fueron paulatinamente abandonadas hasta que fueron recuperadas por algunos colonos blancos, que habían oído esas leyendas, si bien no antes de que mediara una época durante la que los delfines pusieron a prueba a esa nueva "especie", y llegaran a considerar a sus miembros dignos del intercambio...



El interés actual por los delfines sería una especie de redescubrimiento para el hombre moderno, que hoy renueva con entusiasmo el estudio de esta especie, en especial al saber que poseen una sorprendente capacidad curativa para el hombre, sobre todo en el caso de los discapacitados mentales. Estamos hablando de una nueva técnica terapéutica que hoy se conoce como "Delfinoterapia".

¿CUÁL ES SU ORÍGEN?

A principios de los años cincuenta, el norteamericano John Lilly descubrió que los delfines pueden ejercer una influencia poderosa y positiva sobre la mente humana. Lilly trabajaba entonces sobre la neuroanatomía de estos cetáceos en colaboración con la Marina norteamericana cuando, gracias a unos experimentos que incluían la observación del comportamiento de su propia mente en unas cámaras de aislamiento especialmente diseñadas, pudo llegar a la conclusión de que los delfines se encuentran en estado meditativo las 24 horas del día. Paralelamente, estableció un sistema bidireccional de comunicación con los delfines creando un interfaz informatizado, por cuanto el proyecto suponía que el lenguaje de los delfines estaba basado en imágenes sónicas. Con los sonidos emitidos por aquéllos se creaban imágenes computerizadas que posteriormente eran analizadas por especialistas para poder diseñar una cadena de respuesta a los delfines a través del ordenador, y de ese modo crear un lenguaje que hombre y delfín pudieran entender. Y así, tras años de investigación, se llegó a confeccionar el primer diccionario electrónico bilingüe (inglés - lenguaje de los delfines) compuesto por unas 50 palabras. Junto a otros eminentes científicos, Lilly contribuyó a la elaboración del libro "Mind in the waters" que sentó las bases de un revolucionario concepto: la existencia de otra mente parecida a la nuestra. Esa interrelación entre esa mente y la del hombre es lo que ha abierto la puerta a la Delfinoterapia.




ARTICULO SOBRE DELFINOTERAPIA

Que duda cabe de que entre todas las criaturas marinas, el delfín es uno de los preferidos tanto por los niños como por los adultos, que ven en ellos a unos seres próximos y amigables a los que se atribuyen cualidades de todo tipo. Pero lo que mucha gente ignora es que los delfines están siendo utilizados desde hace tiempo como terapeutas, especialmente en los casos de personas con discapacidades mentales. Una terapia novedosa se abre paso en el tratamiento del autismo, Síndrome de Down, parálisis cerebral, cáncer, entre otros. Se trata de la técnica denominada Delfinoterapia.

"Los delfines son los señores que dominan sobre todas las manadas que pueblan los mares y haciendo alarde de su valor, belleza y potencia en las aguas, vuelan surcando los mares como flechas, y su luz irradia una luz fogosa y vivaz".

El antidepresivo ideal


La Delfinoterapia también está sirviendo de gran ayuda en la recuperación de las depresiones. El médico Británico Horace Dobbs, creador del International Dolphin Watch cuenta la historia de Bill Bowell en la revista de la institución –Dolphin- de marzo de 1998, explicando como en 1974, poco después de un infarto de miocardio, fue acusado de un crimen que no había cometido, siendo encarcelado. Si bien no tardó en probarse su inocencia, la experiencia carcelaria quedó impresa en su mente, cayendo en una profunda depresión. Durante varios años visitó distintos especialistas, que no consiguieron q Bill encontrara ninguna mejoría. Su estado era de tal gravedad que le fue concedida una pensión por incapacidad definitiva al no poder trabajar ni hacerse cargo de responsabilidades importantes. Llegó a considerarse inválido y vivía en lo que él mismo describía como un pozo negro. Sus primeras vacaciones las tomó después de 17 años, cuando en compañía de su familia embarcó en el yate del Dr. Dobbs para conocer a Simo, un delfín salvaje que frecuentaba las aguas de la cosa de Pembrokeshire, al norte de Gales. El Dr. Dobbs pidió a Bill que se subiera al pequeño bote pegado al barco para estar más cerca del agua cuando apareciera Simo. Así lo hizo y cuando el delfín apareció, se acercó al bote y Bill pudo acariciarlo. Seguidamente, el médico le pudo convencer para que se enfundara un traje de goma y se introdujera en el agua al lado d l delfín. Una vez en ella, el delfín fue acercándose poco a poco a Bill hasta que, en muy poco tiempo los dos flotaban tranquilamente en el agua, uno al lado del otro. Dobbs y la familia de Bill observaron hipnotizados la escena: ambos mamíferos estaban haciéndose amigos. Al cabo de un rato, cuando Bill volvió a subir al bote de goma, una amplia sonrisa se dibujaba en su rostro, la primera tras tantos años de oscuridad. A partir de entonces, las sesiones de natación de la curiosa pareja se repitieron a menudo y los testigos de esta relación describieron el cambio en Bill. De esta forma surgió la Operación Sunflowers, un proyecto de investigación de las habilidades terapeúticas de los delfines. Dobbs cuenta que todos sus trabajos con los delfines los hace contando con una empresa de televisión para tener un registro visual al final del estudio. Precisamente dos cadenas británicas, la Pentagon Comunication y la TVS, fueron las que le facilitaron los medios para proseguir sus investigaciones sobre el efecto curativo de los delfines en la depresión. En esta ocasión se desplazó a las costas de Irlanda, el territorio donde se movía un solitario delfín, Funghie, que solía jugar con todas las personas que se le acercaban. Además del mencionado Bill Bowell, Dobbs puso en contacto a Funghie y Jemina Biggs, quién sufría anorexia nerviosa, y a Neil Jackson que sufría una fuerte paranoia. Se mostró como se comportaba el delfín cuando estos tres pacientes depresivos se acercaban a él y nadaban juntos. Asimismo, reflejaba el comportamiento de estos y sus reacciones; los tres pacientes manifestaron sentir un gran avance en su proceso curativo.

RESULTADOS DE LA DELFINOTERAPIA

por el Dr LUDMILA LUKINA

Desde 1986 en el oceanarium del estado de Ucrania, situado en Sevastopol, Crimea, un nuevo campo de investigación se viene desarrollando por un grupo de científicos en el que yo estoy a la cabeza, mi nombre es Dr. Ludmila Lukina.Cada año, durante el verano, niños y adultos con distintas discapacidades han recibido sesiones de delfinoterapia. Ellos informan de que sienten mejoramiento en su humor, bienestar, vitalidad y un aumento en la capacidad para trabajar.

Algunos también sienten que desaparecen los síntomas de sus enfermedades después de nadar con los delfines. Los resultados de nuestras investigaciones se han publicado en el Simposio Internacional de Medicina en Gurzuf (1992), y en Moscú (1995), y en otros Congresos como el de Turquía (1996) y Gran Bretaña (1998). La delfinoterapia ha recibido una amplia aceptación por parte de la comunidad científica, haciendo notar su alta eficacia y su gran futuro como método de tratamiento.





TERAPIA OCUPACIONAL ASISTIDA CON ANIMALES



Los animales se han considerado de valor terapéutico para los humanos desde la época de Hipócrates. A lo largo de la historia los animales han realizado distintas funciones para el hombre: alimentación, ayuda en las labores cotidianas, compañía…. Pero fue desde principios del siglo XX cuando empieza a interesar y se empiezan a utilizar los animales con un sentido terapéutico en distintos tipos de instituciones: antiguos psiquiátricos, centros de recuperación de soldados heridos, etc. En los años 70 el Dr. Boris Levinson, a través de sus experiencias en su consulta de psiquiatría, junto con su perro Jingles, comienza a interesarse por las posibilidades reales de los animales para ayudar a las personas en el mantenimiento y recuperación de la salud y entonces comienza a plantear las bases de lo que hoy se conoce por Terapia Asistida con Animales (TAA). Desde entonces son numerosos los estudios e investigaciones en este campo, que avalan el valor terapéutico de los animales para los humanos.



Son multitud los beneficios físicos, psicológicos y sociales de la relación animal-humano descritos a partir de dichas investigaciones, en las distintas modalidades de la TAA que se han desarrollado y en los distintos colectivos en los que se viene aplicando, demostrando su eficacia para conseguir mantener o mejorar la calidad de vida las personas. Las principales modalidades de TAA utilizadas son:

  1. Terapia con perros· Terapia con pequeños animales: gatos, peces, pájaros, coballas, etc.
  2. Terapia con caballos: Hipoterapia y Equitación Terapéutica
  3. Terapia con delfines: Delfinoterapia

Los países pioneros en la utilización de la TAA fueros Reino Unido, otros países del Norte de Europa y Estados Unidos. En España no comienza a investigarse y aplicarse de forma más extendida la TAA hasta la década de los 90. Actualmente ya son numerosas fundaciones, asociaciones, empresas y profesionales de la salud y de la educación de toda España los que se dedican a la investigación y aplicación de programas de TAA.

Muchas veces las intervenciones han quedado simplemente relegadas a ser una relación con un animal de compañía sin más, con los beneficios que de ello se pudiesen derivar. Sin embargo en una apuesta por el máximo aprovechamiento y la potenciación de los beneficios derivados de la relación con un animal de compañía, un equipo profesional de Madrid, formado por Psicólogos, Terapeutas Ocupacionales e Instructores Caninos, comenzamos en el año 2001 a investigar y desarrollar programas de intervención de TAA específicos en el tratamiento de distintas patologías y problemas de la salud, a través de la relación y la realización de actividades adaptadas con Perros de Asistencia (perros especialmente seleccionados y entrenados para realizar esta labor), los terapeutas "estrella" de estos programas. En esta línea se han desarrollado programas de intervención enGeriatría, en enfermedades neurodegenarativas, en trastornos cognitivos, enestimulación precoz, etc. Todos los profesionales hemos sido formados previamente en Terapia Asistida con Animales, planificación de programas de tratamiento, técnicas de control y manejo terapéutico de animales y técnicas de intervención con distintos colectivos.

El papel del Terapeuta Ocupacional en estos programas es esencial para una buena aplicación de los mismos. Desde el diseño de los programas, en estrecha colaboración con el resto de los profesionales, hasta la aplicación de las sesiones. Es el encargado de seleccionar, graduar y adaptar a cada grupo y persona con la que se interviene, todas las actividades que sobre las distintas áreas de intervención se proponen; tanto antes de la sesión de intervención como durante la misma, el Terapeuta Ocupacional "moldea" la forma y el contenido de la sesiones para que cada participante logre obtener el máximo provecho de las mismas, teniendo en cuenta siempre la participación activa del Perro de Asistencia y, por supuesto, las necesidades terapéuticas de cada participante y el tipo de programa a desarrollar.

Por otra parte, cualquier Terapeuta Ocupacional desde su práctica profesional, si le es permitido, puede utilizar animales, formándose previamente, como una herramienta terapéutica más. La participación de animales adecuadamente dirigida aportan al tratamiento:

· MOTIVACIÓN: son un elemento novedoso, divertido, dinamizador.

· IMPLICACIÓN E INICIATIVA: los pacientes tienden a implicarse más en las actividades que realizan con el animal ya que las realizan con agrado, desean interactuar con el animal, incluso realizan movimientos, expresiones y/o actividades por propia iniciativa o respondiendo de forma espontánea a las demandas del animal.

· ATENCIÓN , CONCENTRACIÓN Y ESTIMULACIÓN: la presencia de un animal generalmente centra y mantiene toda la atención de los pacientes, lo que se puede aprovechar para lograr mejor rendimiento en el trabajo sobre la propia atención u otras áreas. Lo mismo ocurre con la concentración. El animal supone una inagotable fuente de estimulación multisensorial en su interacción con los humanos (su movimiento, su contacto físico, los ruidos que realizan, etc.)


A partir de estas aportaciones principales, conseguir los objetivos de tratamiento, en muchas ocasiones, incluso con pacientes muy resistentes a otros tipos de intervención, es más rápido y sencillo, lo que nos permitiría ahondar más en la intervención. Es tan importante una buena planificación y aplicación de la intervención, como una adecuada selección y preparación del animal o animales que vayan a colaborar en un tratamiento. Se puede utilizar peces, pájaros, perros, gatos, cobayas, animales de granja, etc.

La TAA nos puede ayudar a los Terapeutas Ocupacionales en el tratamiento de ancianos, trastornos del estado de ánimo y otros trastornos psiquiátricos, trastornos de la alimentación, niños, personas con discapacidad física y/o psíquica, enfermedades neurológicas y neurodegenerativas, etc. Basta con seleccionar un animal adecuado, prepararlo para esta función y contar con los conocimientos adecuados que nos permitan que la ayuda de ese animal sea lo más positiva y provechosa posible para cada paciente. Conseguir un positivo resultado terapéutico de la colaboración de animales en un tratamiento está en mano de cada profesional, pues los animales ya ponen toda su naturaleza y corazón en ayudar a los humanos, ellos son especiales con las personas especiales.